10 junio 2005

Pseudo-felicidad

Es posible que este blog contenga una mayoría de posts más bien pesimistas. Creo que, más que pesimistas, son críticos con lo que sucede alrededor o, en otros casos, faltos de fe en el género humano. Bueno, esto último entrará casi seguro dentro de las lindes del pesimismo, que según la RAE es la “propensión a ver y juzgar las cosas en su aspecto más desfavorable”, así que tendré que retractarme.
Sin embargo, es palmario que los motivos para ser felices y estar satisfechos nos rodean por todas partes. El cielo azul por las mañanas es hermoso, la brisa en el rostro de uno es agradable, las charlas, los besos, los momentos de tranquilidad… Cada uno de nosotros tiene muchos motivos para sentirse afortunado, aunque, obviamente, los malos ratos existen y, por desgracia, haya que superarlos.
Pero, como sostenía Heráclito, “el sol es nuevo cada día”, que viene a ser una glosa del “no hay mal que cien años dure”, aunque Heráclito era un pensador contradictorio, pues también afirmaba que lo bueno y lo malo, todo es uno”, ya que no habría unidad si no existieran los opuestos. Lo importante es que el optimismo debería estar más presente en todas nuestras facetas, lo cual no está reñido con el compromiso, la crítica y, a ser posible, la acción.
Uno encuentra lógica la doctrina de Diógenes, el cinismo, en su forma más primitiva: esto es, en el rechazo de toda convención, aunque no como una desazón vital, sino como una forma constructiva de alcanzar la virtud y protestar ante el mal. Creo que lo razonable sería declararse algo así como un optimista melancólico (como Russell denomina a Plotino), en tanto que la injusticia y la desgracia nos rodean, pero estamos capacitados para hallar la felicidad por encima de todo ello.
En fin, una tremenda perorata pseudo-filosófica, hay que ver. Simplemente, habría que apreciar lo que tenemos y tratar de mejorar lo que es susceptible de arreglo, poniéndose manos a la obra y dejándose de blogs, de actitudes y de palabras. Militancia, por todo y para todo.
Pero, por encima del resto: seamos felices.

Comments:
Pues sí, porque YO siempre he dicho "res, non verba". Es decir, hechos, y no palabras. En vez de estar quejándonos arrodillados, pongámonos de pie y actuemos. Si no ahora, cuándo? .*
 
Publicar un comentario



<< Home

This page is powered by Blogger. Isn't yours?